Ahora tal vez ya no exista un momento para cumplir
esos sueños pequeñitos
que tanta felicidad nos hubieran regalado.
Me gustaría hacer todas esas cosas que me pediste con tanto deseo.
Eran tan sencillas.
L a p e r e z a n o m e p e r m i t i ó c u m p l i r l a s.
No fue indiferencia.
Fue inmadurez.
Lo siento.